48. La tentación del trato.

La tentación me invadió por completo. ¿Qué estaba pasando?, me pregunté yo misma. Había dicho que no podía permitir que aquello pasara, pero había muchas formas de que un hombre terminara sin necesidad de que hubiera peligro de un embarazo. Tal vez podría ser eso. Ya no podía quitarme del pecho esa sensación incómoda de morbo que me invadía cuando el hombre estaba ahí frente a mí y podría aprovecharlo, podría disfrutarlo.

No podía negar que el rencor que sentí por el hombre en su momento podía llegar a ganarme en algunos instantes. No por nada había desbocado en él toda mi rabia, toda mi frustración, y ahora que sabía que era inocente entre comillas, pues no sabía a dónde volcar nuevamente esa culpa, esa rabia. No sabía a quién culpar ahora, no sabía a quién convertir en el culpable de nuestras desgracias, pero lamentablemente, para bien o para mal, ya no lo era. Tal vez podía disfrutarlo, entonces.

Me senté en el borde de la cama lentamente mientras seguía mirando sus ojos y, cuando
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP