- ¿Qué demonios te pasa? - preguntó An con fastidio mientras se servía el segundo vaso de whisky - desde que llegamos a París has estado muy nervioso. ¿Hay algo sobre la exposición que deba saber?
- No te preocupes, la exposición será un éxito. Todo está listo para la apertura - respondí frotándome la sien, que empezaba a molestarme. Parecía que en los últimos días se hubiera posado un peso sobre ella- Solo estoy cansado, y tú no deberías beber tanto, o mañana tendrás resaca y migrañas.
- Deja