Al oír a Vera, Charlie ignoró su terrible dolor de cabeza y miró hacia la aurora.
Como si estuviera controlada por una fuerza externa, la ola brillante que parecía dividir el cielo verticalmente comenzó a moverse repentinamente, girando en espiral como un vórtice. Y en los bordes, la onda se dividió en diminutas partículas… motas de luz que giraban junto con el vórtice, dando vueltas en torno al centro del vórtice.
Mientras Charlie miraba atónito, Vera exclamó: “Esas pequeñas motas parecen inn