En el momento que Jax despertó sintió un fuerte dolor de cabeza e incluso estuvo un poco mareado. Le tomó unos cuantos segundos comprender que se encontraba en su oficina y que no estaba solo.
Desde el piso pudo ver a Soren revisar el teléfono tranquilamente cómo si hace un rato no lo hubiera noqueado al golpearlo contra la pared o una columna, la verdad ni siquiera lo recordaba. Sólo tenía claro que comenzaba a sentir desprecio puro por ese hombre de sangre azul.
Apenas consiguió quedar sentad