Capítulo 33 —El brillo en sus ojos
Narrador:
Nerón salió de la ducha con el cuerpo helado y la cabeza en llamas. No se secó con apuro, no se vistió con prisa. Pero cada movimiento suyo tenía un propósito, una línea de acción invisible que lo arrastraba de regreso a donde ya no estaba ella. Abrió el armario, eligió una camisa clara, abotonó los puños sin mirarse al espejo y se calzó los zapatos como si estuviera preparándose para una reunión, no para una cacería. Porque eso era lo que era. Una ca