Capítulo 121 —Rumores
Narrador:
Habían pasado un par de días desde que Nerón regresó del juzgado con la orden en marcha. Cleo, tras pensarlo mucho, pidió una cita con el decano. Entró a su oficina con paso decidido, aunque la presión en el pecho la delataba. El hombre levantó la vista de unos expedientes y le indicó con la mano que se sentara.
—Señorita Morel… me dijeron que quería hablar conmigo.
Cleo se sentó, cruzó las piernas y entrelazó las manos sobre el regazo.
—Así es, decano. Quiero