Narra Amado
No era fácil comenzar esta nueva vida. No era fácil despertarse en una habitación que antes hubiera sido el tamaño de mi biblioteca y enfrentarme a la realidad de que el apellido Gorkis ya no me abría las puertas, sino que me recordaba una traición. Pero al mirar a Vale y a los niños, mis dudas se disipaban. Sabía que los amaba y que su bienestar era mi única brújula. Decidí callar lo que pasó con Gastón; el saber que su hijo biológico es de ese monstruo solo la destruiría, y yo esto