Esa noche se había vuelto tensa desde que Josselyn puso pie en el palacio. Con extrema precaución, Sebastian los guió hacia la salida de las mazmorras.
Por supuesto, no sin ciertos trucos y esfuerzos, evitando en todo momento el uso de la “fuerza bruta” —al menos en el sentido de golpear o patear hasta hacer sangrar a alguien. Bastó con que Sebastian y Howarth aplicaran una presión precisa en puntos estratégicos para dejar inconscientes a los guardias sin causarles heridas graves.
—¿Todo despej