Capítulo 88
Después del momento de intimidad, Henrique tomó a Brígida en brazos y la llevó hasta el dormitorio. Ella sintió el corazón acelerarse, como si estuviera flotando en las nubes. Nunca había imaginado que un hombre tan seguro de sí mismo y atractivo pudiera interesarse por ella.
Mientras se acomodaban en la habitación, Brígida suspiró suavemente, pensando que quería aprovechar cada instante de aquella noche, imaginando escenarios fantásticos en los que un príncipe encantado llegaba par