Capítulo 90
Zacky y Thomas regresaron juntos a la sede de la hacienda. En cuanto los vieron a lo lejos, Andréia, Juliana y Dolores corrieron a su encuentro, con el alivio reflejado en el rostro.
Juliana abrazó a Thomas con fuerza, las manos temblorosas aferradas a su camisa, como si necesitara asegurarse de que estaba allí, vivo.
—Gracias a Dios… —susurró, con la voz quebrada—. Yo sentí… yo sabía que algo estaba mal.
Dolores envolvió a Zacky en un abrazo apretado, emocionada.
—Volviste… —dijo,