Capítulo 89
Juliana estaba en la cocina, tratando de tomar un jugo de limón para aliviar las náuseas, cuando sintió un extraño apretón en el pecho.
La mano fue instintivamente hacia la barriga.
—Tranquila… —murmuró para sí misma.
Pero la sensación no desapareció. Al contrario, creció.
Caminó hasta la ventana y miró hacia afuera. La granja estaba demasiado silenciosa. Ninguna voz, ningún ruido de motor, ninguna risa de los peones. Entonces escuchó voces tensas.
—Thomas… —susurró.
Salió de la cas