Capítulo 91
A la mañana siguiente, Orion estaba acostado a la sombra, atento a cada movimiento a su alrededor, como un vigilante incansable.
A su lado, la hembra se acomodaba con cierta dificultad, emitiendo un sonido bajo y suave de cansancio. Dolores observaba la escena con una sonrisa derretida en el rostro.
—Es hermosa… —comentó, cruzándose de brazos—. Y muy tranquila.
—Tranquila por ahora —bromeó Zacky—. Quiero verla cuando nazcan los cachorros.
Orion levantó la cabeza al oír el motor de u