Capítulo 67
André entró en la cocina a tiempo de ver a Thomas salir junto a Penélope; los dos hablaban en voz baja. Arqueó una ceja, pero no comentó nada. Solo rió por lo bajo.
—Estoy jodido para volver a casa con ese coche —dijo, yendo directo al fregadero a lavarse las manos manchadas de grasa—. El motor está hirviendo.
Andréia levantó la vista del fogón, preocupada.
—¿Otra vez, André? Siempre llevas ese coche más allá del límite.
—Lo sé, lo sé… —respondió, frotándose las manos con jabón—. Ha