Capítulo 54
Los dos quedaron exhaustos. Él salió de dentro de ella, con un último suspiro ronco escapando de ambos, y se acomodó a su lado. En un gesto casi inconsciente, la atrajo hacia sí, su brazo pesando sobre la cintura de ella con una posesión somnolienta.
—Fue muy rico —murmuró, con las palabras espesas por el cansancio y el alcohol. Soltó un bostezo antes de cerrar los ojos.
Se quedó dormido casi de inmediato. Ella lo notó por el cambio en el ritmo de la respiración, que se volvió más p