Capítulo 52
Ella lo miró, y su estómago se contrajo. Estaba perdida. Nunca había sentido algo así antes. Lo quería. Quería a su primer cliente. Lo quería de una manera aterradora. Parpadeó varias veces, intentando entender qué le estaba pasando.
Lo observó caminar y, aun con la claridad limitada de la luz de la luna, podía ver todo su cuerpo. Su pene estaba duro, llegaba casi hasta el ombligo, ligeramente curvado, con la cabeza bien gruesa. Se pasó la lengua por los labios. El de su ex no era n