Capítulo 48
No esperó una respuesta. Acercó el rostro y la besó. Su lengua invadió la boca dulce de ella, arrancándole suspiros y haciendo que el mundo a su alrededor desapareciera por unos momentos deliciosos.
Del otro lado del lago, una joven de ojos cerrados hizo un pedido silencioso antes de lanzar una moneda dorada al agua:
“Espero que mi bebé, algún día, encuentre el amor… ya que yo no tuve suerte con nadie.”
Al oír la moneda tocar la superficie del lago, abrió los ojos y las lágrimas con