Annette se despidió horas más tarde de su amiga.
—Tu jefe es un hombre increíble, quedé maravillada con todo lo que sabe. Hacía tiempo que no conocía a alguien tan interesante como él.
—Sí, realmente es un hombre muy inteligente.
—Pues yo creo que es inteligente, pero también muy sexy. —golpeó con el codo a su amiga.— Deberías proponerte conquistarlo. Tiene todo lo que cualquier mujer desearía tener. —la pelicastaña sonrió y se encogió de hombros ante la sugerencia de su amiga. Ella misma s