Juego perverso...
Luego de la cena, todos pasaron a la sala principal para tomar un digestivo a base de licor, un buen amaretto. Simons se despidió de los nuevos huéspedes para ir a descansar, aún no se recuperaba del todo, eso y tener que soportar a la familia de su yerno era algo incómodo para el multimillonario excentrico; sólo esperaba que esta nueva idea de su hija de meter a aquella gentuza en su casa, funcionara como esperaban. Gari aprovechó que su madre y Susane estaban conversando y que su esposa y su