—Sam, mi amor, reacciona —dijo Gari en un hilo de voz. Simons caminaba de un lado a otro desesperado sin saber que hacer.
La ama de llaves de los Cliffort llamó a la ambulancia y en pocos minutos los paramédicos estaban subiendo a Samantha en la camilla para trasladarla en la ambulancia hasta el hospital. Gari acompañó subió con su esposa, mientras Simons subía a su auto junto a Susane y el chofer los llevaba hasta la clínica privada especializada en personas con dicha patología.
Las lágri