Capítulo 274
Axel Vega Lazcano
León, Guanajuato, México
Amaia se sentía muy mal como era lógico y yo estaba muy molesto y fastidiado de las estupideces de Cecilia, pero no quería poner peor a mi mujer de lo que ya lo estaba. De hecho, quería consentirla, amarla y protegerla más que nada. Ella debía estar tranquila y no quería que ella se volviera a poner mal y cuando al fin la calmé, nos fuimos a la sala a tomar café y a preparar el caso con la güera y con Cris.
–Chicos, ya estamos aquí. Güera,