Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Axel me estaba despertando con besos en la mañana que me volvían totalmente loca, lo amaba con todo mi corazón y mi ser. Pensé que nos íbamos a dar el tiempo para un mañanero, pero al verlo a él, ya vestido y arreglado y muy guapo, me di cuenta de que ya estaba listo para que nos fuéramos de viaje, lo que me hizo que despertara por completo.
–Buenos días, mi hermosa mujer – Axel me miraba con ojos de amor – Te amo, Amaia. Tienes que despertar prec