Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Sabía lo puntual que era Axel, y no le gustaba que se le estuviera demorando en lo que planeara, era un problema con el que teníamos que lidiar con él, creo que era demasiado intolerante con eso de los horarios, debía ser más flexible.
–Hola, güera – Axel la fulminó con la mirada – Sabes que aborrezco la impuntualidad en cualquiera de sus modalidades, tu chico tiene 5 minutos para llegar o de lo contrario, nos iremos sin él. No sé si te diste cuen