Axel Vega Lazcano
León, Guanajuato, México
Los días que siguieron, después de estar feliz de nuevo con mi adorada Amaia, fueron de lo mejor. Estábamos recuperando nuestra vida de pareja y la mejor parte de todo era estar todos los días viviendo con la mujer que amo. En momentos, me seguían asaltando episodios muy dolorosos por la pérdida de mi hermana Elisa, pero ya me estaba aprendiendo a controlar un poco.
–Axel, mi amor hoy te toca ir a la terapia – Me dijo mi adorada Amaia y me abrazó tiern