Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Todo el día, mientras estuve en clases, mi mente se sentía mal y estresada al mil por ciento. Estaba preocupada por mi Axel, le había mandando mensajes que, no me había contestado y tenía un miedo inexplicable a no volverlo a ver. Cuando salí de mi última clase, iba llena de tristeza caminando por el pasillo de la salida y ahí me encontré con la güera, lo que me puso más nerviosa ¿Qué hacía ella ahí?
–Hola, Amaia – La güera me abrazó – Vine por ti