Capítulo 44 —La interrupción
—¿Cómo llegaste aquí?
Ella lo miró fijamente. No hubo respuesta sonora. Ivanka guardaba ese silencio pesado, protector, que se había convertido en su escudo tras tantos años de encierro. Sus ojos negros no se apartaban del rostro de él, analizando cada cambio en su gesto.
La puerta de la sala se abrió de golpe. Matías Colman entró, deteniéndose en seco al ver que Dante finalmente estaba consciente y con la mirada enfocada.
—Pu*ta madre, estás despierto —soltó Matías.