Capítulo 33 —El peso del aire
Los cuerpos seguían entrelazados, compartiendo el calor de una transpiración mezclada que se enfriaba lentamente sobre la piel. En el silencio del dormitorio, solo se escuchaba el compás de sus respiraciones juntas: la de Dante, pesada y profunda; la de Ivanka, un hilo de aire entrecortado que subía y bajaba contra el pecho de Adler. El olor a menta fresca de él se fundía con el aroma dulce y natural de ella, creando una atmósfera tan íntima que el oxígeno parecía p