Capítulo 28 —El reflejo en el espejo
El calor residual de las sábanas oscuras fue lo primero que Ivanka percibió al abrir los ojos. Se quedó completamente inmóvil, con la mirada fija en el ventanal donde la luz de la mañana comenzaba a filtrarse, tiñendo las paredes del dormitorio de un gris pálido y limpio. Estaba sola. Estiró una mano con lentitud, recorriendo el colchón, la ropa de cama estaba revuelta pero fría; Dante ya se había levantado, probablemente horas atrás, para atender los asuntos