Capítulo 21 —Detrás de la madera
El doctor Fernando Gancia mantuvo la posición un instante más antes de incorporarse con una parsimonia que a Dante le resultó insufrible. El médico se acomodó la chaqueta del traje gris y se giró hacia el mafioso, clavándole esos ojos grises que parecían registrar cada cambio en la postura de su interlocutor. La distancia entre ambos seguía siendo un campo de fuerza invisible pero cargado de hostilidad.
—Para la evaluación inicial necesito que nos deje a solas, s