Capítulo 139 — La heredera legítima
El resultado llegó sin ceremonia.
No hubo golpe de mesa, ni anuncio solemne, ni hombre entrando con una voz capaz de cambiar la historia. Solo una carpeta sellada, tres firmas, tres copias y un médico con el rostro demasiado pálido para fingir que no entendía lo que llevaba en las manos.
La sala de la mesa estaba llena otra vez.
Doce hombres sentados.
Algunos con la mirada dura.
Otros con la boca cerrada de quien ya no podía negar sin parecer idiota.
Yuri Maka