Capítulo 147 —Celos
La casa Volkova por fin estaba callada.
O al menos fingía estarlo.
Detrás de las paredes seguía Rusia, con sus hombres de traje oscuro, sus armas escondidas, sus pasillos demasiado fríos y esa mesa de lobos que jamás terminaba de llenarse de problemas. Pero en el dormitorio, con las sábanas hechas un desastre y la chimenea encendida, Ivanka decidió que el mundo podía caerse durante unas horas sin pedirle permiso.
Estaba desnuda, acostada boca abajo sobre Dante, con una piern