Capítulo 150 — El milagro improbable
Dante no trasladó su vida a Rusia para vivir a la sombra de Ivanka.
No ocupó un lugar prestado en la casa Volkova ni metió las manos en la Bratva como si el matrimonio le diera derecho a tocar una corona que no era suya. Rusia tenía dueña. La Bratva tenía una glava. Ivanka había recuperado su nombre con sangre, fuego y una voluntad que ningún hombre de la mesa podía volver a discutir.
Dante tenía lo suyo.
Antes de Nueva Jersey, antes de tomar aquel territori