74

Los ojos de Ian, de un azul zafiro habitualmente inescrutable, estaban clavados en ella. Y por primera vez desde que lo conocía, la máscara de hielo se había hecho añicos. La preocupación latía en cada una de sus facciones; era tan evidente y cruda que a Annie le robó el poco aliento que le quedaba. El hombre imponente, que siempre tenía el control absoluto de su entorno, se acercó a la camilla desprovisto de toda su característica calma. Parecía desesperado, casi errático.

—¿Cómo te sientes? —
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP