Perspectiva de Miranda
El caos del backstage era ensordecedor. Maquilladores corriendo con brochas en alto, asistentes ajustando los últimos alfileres en prendas de seda pura y el sonido intermitente de los intercomunicadores dictando los tiempos. Faltaban exactamente diez minutos para que las luces de la sala principal se apagaran y nuestra primera colección independiente se enfrentara al escrutinio del mundo entero.
En medio de ese huracán de estrés y laca para el cabello, me refugié en u