Perspectiva de Noah
Los días entre el lunes y el viernes fueron, con toda probabilidad, los más largos de mi vida profesional.
Fiel a mi palabra, mantuve las distancias en la oficina. Volvimos a nuestra dinámica habitual de discutir sobre pantones, presupuestos y fechas de entrega de la campaña de otoño. Sin embargo, para cualquiera que prestara un mínimo de atención, la diferencia era abismal. Nuestras discusiones ya no tenían veneno; eran un duelo de ingenio que terminaba casi siempre con