Selina sintió algo líquido y cálido deslizándose entre sus manos y cuando las levantó, su corazón pareció detenerse, era sangre.
Aterrada, ella levantó la vista para pedir ayuda y frente a ella una luz blanca fuerte destelló, provocando que se encandilara, Selina apretó los ojos con fuerzas y volvió a abrirlos intentando enfocarlos, a su lado, estaba la silueta de alguien.
Era Ares, serio, impasible, con una mirada fría, Ares llevaba entre sus brazos algo envuelto en una cobij