Con el corazón acelerado y con mucho cuidado, Selina abrió la pequeña caja y adentro encontró un papel amarillento, doblado varias veces, ella desplegó el papel con sumo cuidado, el papel era antiguo, áspero al tacto, y estaba marcado con líneas irregulares, como si hubiera sido escrito con prisa o con temor.
La letra era antigua, firme, escrita a mano, había palabras sueltas, fragmentos, símbolos dibujados a mano, como las tres lunas, otra vez, un escalofrío le recorrió la espalda