— ¡¿Dónde está?! — Preguntó Albert apenas entró en el apartamento.
— Señor, la tenemos atada en el salón, se puso algo agresiva, ahora su familia está junto a ella… — Contestó un empleado recibiendo la chaqueta de Albert.
— ¿Ya la revisaron?
— Sí, señor, sus hombres lo hicieron antes de traerla. — El empleado le hizo una reverencia a su jefe y se retiró.
Albert se apresuró, estaba ansioso, lo había conseguido, él lo daba por seguro, con la captura de Rosalyn, darían con el paradero de April