«Debo ser más cuidadosa» sopesaba Megan frente al espejo del baño, mientras se lavaba el rostro, pensando en que ella se debió haber quedado dormida en los brazos de Albert y con los lentes de contacto puestos.
Además, él seguramente la llevó a la cama, la arropó y la vio sin anteojos, un gran descuido que jamás hubieras cometido antes, pero desde que apareció Albert en su vida, todo era tan diferente.
Megan suspiró pensativa, ahora que ambos se habían confesado lo que sentían, ¿por cuánto ti