Ethan no respondió con palabras porque ya estaba demasiado cansado para hablar y demasiado hambriento para pensar, y lo único que hizo fue bajar la cabeza y atrapar los labios de Freya con los suyos en un beso tan profundo y ardiente que no tenía nada de tierno, porque ya no quedaba espacio para la ternura entre ellos dos.
Freya se sobresaltó al principio, pero solo durante un segundo, porque después su cuerpo respondió con esa automaticidad que ya conocía muy bien desde hacía tres meses, y dev