Edgar la miró con los ojos llenos de esperanza y miedo al mismo tiempo, y apretó la mano de Freya con más fuerza.
—Podemos hacerlo juntos. Podemos buscar un terapeuta, podemos hablar más, podemos...
—Edgar —lo interrumpió Freya con suavidad—. No sé si eso será suficiente. No sé si podremos arreglar esto solo con hablar más o ir a un terapeuta. Hay algo más profundo que está pasando dentro de mí, y necesito tiempo para entenderlo por mí misma.
Edgar guardó silencio durante unos segundos. Freya p