El procedimiento fue una secuencia rítmica de dolor y alivio, dolor y alivio. Tira tras tira, la cera caliente se llevó consigo no solo el vello, sino también la última capa de protección que Alina sentía que le quedaba.
Finalmente, tras un último tirón rápido en la zona más sensible, el zumbido de tensión en la habitación cesó.
—Terminado —dijeron la enfermera y la esteticista casi al unísono, sus voces sonando como el veredicto final de un tribunal.
Alina soltó el aire que había estado reteni