El grupo avanzó hacia la terraza principal de "Altamira Bay". La brisa del Pacífico golpeaba suavemente, pero en la mesa expandida que los esperaba, el aire parecía estático, cargado de una gravedad específica que solo generan los apellidos poderosos.
La mesa estaba puesta con una meticulosidad quirúrgica: mantelería de lino blanco, cristalería de Riedel alineada geométricamente y cubiertos de plata que brillaban bajo la luz tenue de las velas.
Cuando llegaron al borde de la mesa, se activó un p