La votación para ratificar la nueva estructura de CIRSA se llevó a cabo con una celeridad dictada por el deseo de cerrar el capítulo del escándalo. Los accionistas y el Consejo Directivo votaron abrumadoramente a favor de la propuesta de Yago, reconociendo la necesidad de blindar la empresa bajo la dirección de Joren y la proyección de crecimiento de las nuevas filiales.
Sin embargo, en el momento de la votación, Diana fue la única persona en la mesa que se abstuvo.
Su mano permaneció inerte sob