El zumbido de la conversación en el restaurante, antes reconfortante, ahora se sentía distante, ajeno a la tormenta que se gestaba en el interior de Nant. La mención de su virginidad, de su inexperiencia, había encendido un rubor en su rostro, pero también una chispa de una determinación que su madre rara vez había visto. Las inseguridades que Clara había intentado despertar en ella, paradójicamente, habían cristalizado su convicción. Nant respiró hondo, su mirada, aunque vulnerable, se encontr