La escena en el departamento de relojes del Palacio de Cristal era un micromundo de lujo y alta tensión para los gerentes. Habían visto a Nant acercarse a Carlos, y la preocupación se había disparado en sus rostros. Dada la reciente reprimenda de Carlos y el estatus implícito de sus invitados, lo último que querían era otra queja. Inmediatamente, el gerente de la tienda departamental y el gerente de la plaza comercial se acercaron apresuradamente a Nant, sus expresiones teñidas de una ansiedad