El lunes por la mañana, Madrid amaneció bajo un cielo gris acero, pero frente a la torre de Valeriano Logistics, la atmósfera estaba al rojo vivo. La noticia del arresto de Julián y el "milagroso" rescate de Mateo Valeriano se había filtrado a la prensa, y una horda de fotógrafos rodeaba la entrada principal.
Un Bentley negro se detuvo frente a la alfombra roja de la entrada. El chofer abrió la puerta y, por primera vez en tres meses, el mundo vio la nueva cara del poder.
Elena bajó primero. Ve