-¿Qué?
-Eres la única capaz de calmarlo ahora. El te escuchara.
Entonces recordó. Se cruzo de brazos y repitio con sorna -¿y no temes que lo mate?- había resentimiento en sus palabras
-M-me… me equivoque Arista. Discúlpame, no quise ofenderte
Ella suspiro -pueden que mis palabras estén cargadas de veneno...-reconocio
-Me lo merezco.
-No- nego -solo eres cuidadoso. Y eso esta bien, el es tu rey y su vida es tu prioridad. La culpa es mía. Solo quería estar molesta
-Cualquiera se hubiera ofe