Opeclia era hermosa. Una reina joven y venerada por todos. Quedo embaraza casi al mismo tiempo que su hermana.
-Prima -murmuro la pequeña Camelia mientras le había tocado la barriga a la reina
Esta sonrió -sí, cuando este bebe nazca tendrás una prima. -le dijo -es una niña- entonces miro otra vez a su hermana -¿Cómo estas tu?
-Fell está bien -se tocó la barriga
-¡Hermano! ¡Hermano!- y corrió hacia la otra barriga
Esta otra sonrió -si mi amor, tendrás un hermanito y todos los cuidaremos mucho. -