290. ME ENCONTRASTE
NARRADORA
—Te estaré mirando siempre, pequeña Lyra. Espero que cumplas la promesa de cuidar el corazón de la bestia más noble y preciosa que he creado.
Los ojos de Lyra se abrieron mucho al ver, entre la luz, la forma de un pequeño lobo acostado, en miniatura, blanco y negro.
Con los ojitos cerrados, dormido… era el alma de Khalum.
Las manos del Dios Bestia se dirigieron hacia su pecho y fundieron en su interior el tesoro valioso que guardaba.
Lyra jadeó, llevándose la mano a ese sitio donde s