288. PAPÁ LYCAN CELOSO
NARRADORA
Reían y lloraban; parecían dos locos enamorados que se habían extrañado durante una eternidad.
—Yo… esta es mi forma original, soy… soy así —Sigrid susurró contra sus labios, con las mejillas sonrojadas.
Ya no podía escudarse detrás del cuerpo de Electra; ahora era ella por completo, en cuerpo y alma.
—Lo sé… te soñé tantas veces, y no te hace justicia. Nada hace justicia a tu belleza. Eres… simplemente perfecta —el dedo de Silas dibujó su labio inferior, tan lleno, tragando con el